Introducción

En la sociedad actual vivimos en un entorno cada vez más complejo y más cambiante. Los problemas y las necesidades de ayer, no son las de hoy y, ni mucho menos, serán los de mañana. Cambian cada día, cada hora, cada minuto.

 

Respuestas y soluciones que hasta hace nada eran válidas, ya no lo son ni lo serán nunca más. Es necesario inventar otras nuevas. Pero , ¿cómo?.

 

Muchas veces pensamos que la razón es suficiente para convencer a un paciente de la necesidad de seguir un tratamiento y cuidad su salud. Desgraciadamente, a menudo, encontramos pacientes que no encuentran la motivación suficiente o que simplemente no quieren seguir nuestras indicaciones. Como médicos, debemos ser lo suficientemente creativo cómo para conseguir que estos pacientes más difíciles movilicen los recueros necesarios para cuidarse mejor.

 

Hasta hace poco se nos decía “Think Different”. Luego, “Think Big”. Hoy el reto es “Think Creative”.

 

El Pensamiento Creativo es una capacidad innata de todo ser humano. Sumada a su capacidad de pensamiento lógico, proporciona una poderosísima herramienta para inventar respuestas a los retos de cada día.

Todos nacemos con capacidades de Pensamiento Creativo, pero a la inmensa mayoría se nos va a atrofiando con el paso del tiempo. En el ámbito profesional, esto, supone una dramática pérdida de capacidad para encontrar soluciones a los problemas cotidianos. Una pérdida que no nos podemos permitir. Hoy, menos que nunca.

 

Es imprescindible empezar a reactivar ya nuestra capacidad de Pensamiento Creativo para buscar líneas de actuación eficaces ante pacientes difíciles.